Historia
agosto 21, 2026

La espectacular salida a bolsa de 66.000 millones de dólares de Unitree choca con la advertencia del CEO de que los robots aún no están listos

El espectacular debut de Unitree en Shanghái la ha convertido en un referente del impulso chino a los robots humanoides. Sin embargo, su fundador Wang Xingxing afirma que las máquinas aún no pueden realizar de forma fiable trabajos reales desconocidos y que el retorno comercial podría tardar años en llegar.

El debut de Unitree en Shanghái convirtió a sus robots bailarines y que hacen saltos mortales hacia atrás en un fenómeno de mercado de 66.000 millones de dólares. Sin embargo, su propio fundador advierte de que la tecnología aún no se ha ganado la confianza que los inversores han depositado en ella.

El miércoles, las acciones del fabricante de robots humanoides con sede en Hangzhou llegaron a dispararse hasta un 629% antes de cerrar un 460% por encima de su precio de salida a bolsa. La empresa recaudó unos 900 millones de dólares con una valoración de 9.000 millones, y la subida del primer día la situó por delante de su rival estadounidense Figure AI por valor de mercado. El frenesí refleja tanto el apetito de los inversores como la adopción estratégica de la robótica por parte de Pekín: según datos del sector citados en las informaciones, las empresas chinas representaron alrededor del 97% de los envíos globales de robots humanoides en la primera mitad de 2026, con Unitree acaparando aproximadamente el 31%.

Unitree se ha convertido en un visible campeón nacional después de que sus humanoides bailaran y realizaran kung-fu en la Gala del Festival de Primavera de China. Patrocinadores como DeepSeek, Alibaba, Ant Group y Tencent han reforzado su aura. Nomura calificó su “rápida iteración de productos e innovación continua” como la base de una “ventaja del primer movimiento”.

Pero la celebración pronto chocó con una realidad de ingeniería más dura. El jueves, el CEO Wang Xingxing afirmó que la robótica solo alcanzará su equivalente a ChatGPT cuando una máquina pueda entrar en un hogar que nunca ha visto y completar alrededor del 80% de las tareas solo a partir de órdenes de voz o lenguaje. “Entonces creo que habremos alcanzado aproximadamente el ‘momento ChatGPT’ para la inteligencia encarnada”, dijo.

Wang situó ese hito en dos a tres años en el mejor de los casos, o en cinco a diez años en el peor. Los robots actuales aún deben ser reentrenados para nuevas tareas y siguen siendo menos eficientes que los trabajadores humanos, un marcado contraste con las rutinas pulidas que han hecho famosa a Unitree.

Los escépticos ven un problema de valoración además de uno técnico. Analistas de HSBC advirtieron de que los envíos de robots podrían ser “ilusorios” sin un salto importante en la capacidad de los modelos de IA, lo que haría que el ciclo alcista actual fuera insostenible en uno o dos años. Un nuevo veto estadounidense a los robots de fabricación extranjera amenaza además un mercado que aportaba una parte significativa de los ingresos internacionales de Unitree.

La división es clara: los inversores chinos están valorando una revolución robótica ahora; el CEO de Unitree afirma que primero los robots deben aprender a lidiar con un mundo desordenado y desconocido.

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