Historia
agosto 22, 2026
Los jóvenes estadounidenses usan más la IA, pero confían menos en ella
Los adultos jóvenes de EE. UU. se encuentran entre los usuarios más intensivos de la IA, pero una nueva encuesta del Pew muestra que su confianza en sus beneficios se está desplomando en medio de crecientes temores sobre el empleo, la creatividad y el daño social.
La generación llamada a convertir la inteligencia artificial en algo cotidiano se siente cada vez más incómoda con lo que podría costar. Los jóvenes estadounidenses pueden ser los usuarios más familiarizados con la IA, pero ahora son su grupo más escéptico.
La última encuesta del Pew Research Center, realizada del 22 al 28 de junio entre 3.488 adultos estadounidenses, marca un giro brusco respecto al optimismo que recibió a las herramientas de IA para el consumidor. El cincuenta y cinco por ciento de los menores de 30 años dicen que están más preocupados que entusiasmados por la IA en la vida diaria —un aumento de 24 puntos desde 2021—, mientras que solo alrededor de uno de cada diez se siente más entusiasmado que preocupado.1
Ese retroceso es particularmente llamativo porque los adultos más jóvenes han sido los usuarios más activos del país de chatbots como ChatGPT, Gemini y Copilot. Las empresas han tratado esa soltura como una ventaja a la hora de contratar: el director ejecutivo de Reddit, Steve Huffman, sostuvo en marzo que los recién graduados “aprendieron a programar con IA” y son “mucho más nativos de la IA”.2 La encuesta sugiere que la familiaridad no se ha traducido en confianza.
El empleo está en el centro de la reacción. El setenta y tres por ciento de los adultos menores de 30 años esperan que la IA elimine puestos de trabajo en las próximas dos décadas, frente al 61 % en 2024; a nivel nacional, el 71 % ahora prevé menos empleos. Sin embargo, las pruebas son más confusas que la ansiedad: la investigación ha encontrado que las pérdidas de empleo impulsadas por la IA son menos frecuentes de lo que sugieren los temores del público, incluso cuando empresas como Oracle, Cisco, IBM y Uber han citado la IA como un factor en los despidos.1
El desencanto no se limita a los jóvenes. La preocupación supera al entusiasmo en todos los grupos de edad, reforzando lo que una crónica calificó como una “repulsión nacional hacia la inteligencia artificial”.3 Pero los menores de 30 destacan por creer que la IA dañará a la sociedad, el bienestar personal, la conexión y la creatividad, una señal de que la fuerza laboral supuestamente nativa de la IA podría ser más difícil de convencer de lo que los ejecutivos esperaban.2