Historia
agosto 25, 2026
El auge de la IA en China hace temer a los programadores que ellos sean los próximos
El despido de un programador de Pekín se ha convertido en una señal de alarma para los trabajadores de toda China, mientras el gobierno acelera la adopción de la IA. La tecnología está creando nuevas formas de trabajar, pero sus ganancias de productividad llegan acompañadas de una profunda ansiedad por el empleo.
Para los trabajadores de China, la inteligencia artificial ya no es una lejana promesa de productividad. Se está convirtiendo en una prueba inmediata de quién puede adaptarse antes de que su empleo desaparezca.
La advertencia llegó con fuerza para el programador pekinés Fei Zhaojun. Su jefe preguntó si la IA podría reemplazar a los programadores humanos; dos semanas después, Fei y unos 160 compañeros fueron despedidos.1 El episodio se ha convertido en una cruda ilustración de un cambio más amplio: China está impulsando la IA y la robótica en los lugares de trabajo a gran velocidad, mientras los trabajadores sopesan las nuevas oportunidades frente al riesgo de ser automatizados.
Fei, de 40 años, alguna vez dudó de que la IA pudiera programar lo suficientemente bien como para reemplazar a las personas. Tras perder su empleo, su visión se volvió más pragmática. “El trabajo de los programadores de nivel medio es esencialmente reemplazable en la mayoría de los casos”, dijo. “Incluso si es un desastre que lleva a reemplazar a todos los humanos, en esta etapa, simplemente tienes que usarla como todos los demás la están usando”.2 Durante una pausa en su carrera, ha empezado a hacer videos cortos mientras considera su próximo paso.
La disrupción no se limita a la programación. El traductor de Chengdu Du Qinchun ha encontrado trabajo temporal entrenando un modelo de traducción por IA, incluso mientras afirma que la remuneración en el sector ha caído a menos de la mitad respecto a años anteriores. El guionista Wang Zhicheng, por su parte, se marchó después de que su empleador recortara aproximadamente a la mitad su equipo de redactores y ahora dirige un estudio independiente de libros infantiles. Sostiene que la IA sigue siendo imperfecta: “Los humanos siguen siendo quienes toman la decisión de cuál elegir o seguir entre todo lo que genera la IA”.2
La iniciativa gubernamental IA Plus está acelerando esa tensión. Las empresas industriales que informan del uso de modelos y agentes de IA aumentaron al 47,5% el año pasado desde el 9,6% en 2024, mientras la automatización se expande del software y los medios a la logística y el reparto de comida.2 Analistas advierten de que la productividad puede no traducirse en suficientes nuevos empleos, especialmente en una economía ya marcada por una débil confianza de los consumidores y una elevada tasa de desempleo juvenil.
Sin embargo, el panorama no es uniformemente sombrío. La analista de Pekín Shujing He afirma que hay “muchísimo menos sentimiento anti‑IA en China” que en otros lugares, con muchos trabajadores desplazados deseosos de probar negocios habilitados por IA.2 Y a medida que la población de China envejece y se reduce, la automatización podría eventualmente aliviar una escasez de mano de obra. Por ahora, sin embargo, se pide a los trabajadores que adopten la herramienta que puede estar transformando sus medios de vida en primer lugar.