Historia
agosto 24, 2026
El rastreador de gasto en IA de Microsoft muestra que el uso intensivo aún no da frutos
Una hoja de cálculo voluntaria de empleados de Microsoft revela fuertes oscilaciones en el uso interno de herramientas de IA, pero ninguna evidencia clara de que quienes más las usan estén recibiendo aumentos, bonos o ascensos mayores.
Microsoft está impulsando la IA en el trabajo diario mientras los empleados miden discretamente cuánto cuesta ese impulso. Las primeras cifras sugieren que la adopción es desigual y que usar más IA aún no ha generado una prima visible en la carrera profesional.
Este año, los empleados ampliaron su hoja de cálculo voluntaria de transparencia salarial, que lleva años en funcionamiento, para incluir un campo de “Uso de IA en US$ por mes”, calculado mediante una herramienta interna que rastrea el uso durante los 28 días anteriores. Un portavoz de la empresa dijo que el rastreador sigue en sus primeras fases de prueba.1
Business Insider revisó cerca de 600 registros de empleados en EE. UU., incluidos aproximadamente 350 envíos sobre uso de IA. Las cifras autodeclaradas sitúan el uso mediano en unos 300 dólares en 28 días, pero la dispersión era llamativa: los reportes iban desde unos pocos dólares hasta un máximo de 28.000 dólares, registrado por un empleado en Microsoft Customer and Partner Solutions.1
La brecha también se apreciaba entre las distintas organizaciones de Microsoft. Los encuestados de CoreAI reportaron una mediana de 975 dólares, frente a 241 dólares en Azure y 134 dólares en Customer and Partner Solutions. Esas cifras ofrecen una visión granular, aunque limitada, de cómo la carrera de la compañía por crear y desplegar IA está llegando a distintos equipos.1
Pero la hoja de cálculo pone en cuestión una suposición sencilla dentro de un entorno de trabajo con prioridad para la IA: que los empleados que consumen más herramientas son necesariamente los más recompensados. Business Insider no encontró “ninguna correlación significativa” entre el uso de IA reportado y las calificaciones de bono, los aumentos por mérito o los ascensos.1
Esa conclusión viene acompañada de importantes salvedades. La participación es anónima y voluntaria, los datos pueden contener errores y unos 350 reportes de uso son una muestra ínfima frente a la plantilla de 223.000 personas de Microsoft. Aun así, el registro dirigido por empleados captura un momento de incertidumbre: Microsoft puede medir el consumo de IA, pero el vínculo entre ese consumo y el avance individual sigue sin demostrarse.