Historia
agosto 25, 2026

El botón contra la “bazofia de IA” de LinkedIn se ha convertido en una revuelta de un millón de clics

LinkedIn afirma que más de un millón de usuarios han marcado publicaciones como bazofia de IA, lo que ha ayudado a reducir su visibilidad en un 40%. La plataforma apuesta por la retroalimentación humana y las advertencias para frenar la charla profesional sintética sin convertir la moderación en una red automatizada indiscriminada.

La batalla de LinkedIn contra el “liderazgo de opinión” enlatado y con sonido de chatbot está pasando de la queja a las consecuencias. Más de un millón de usuarios ya han presionado el botón de la plataforma “Parece bazofia de IA”, y LinkedIn afirma que el material marcado ya está perdiendo alcance.

El botón se lanzó el 30 de julio, junto con clasificadores mejorados y la eliminación de una función de IA que podía “mejorar tu publicación”. Su llegada siguió a la creciente preocupación de que la escritura sintética estaba inundando los feeds profesionales; un análisis citado por The Verge encontró que el 41% de las publicaciones largas en LinkedIn habían sido marcadas como totalmente generadas por IA.

El jueves, el director de producto Hari Srinivasan dijo que los usuarios “ahora están experimentando un 40% menos de visualizaciones en lo que clasificamos como bazofia de IA” que solo unas semanas antes. El siguiente paso de LinkedIn es más personal: quienes publiquen contenido que reciba suficientes comentarios de la comunidad verán un aviso en Analytics de la publicación indicándoles que algunos miembros creen que la publicación “parece generada por IA”.

La propuesta de la empresa no es, notablemente, una prueba de pureza algorítmica. Srinivasan ha sostenido que los miembros deberían recibir comentarios de “personas reales sobre lo que suena auténtico”, en lugar de depender de un detector de IA que podría equivocarse. LinkedIn afirma que también ha incorporado salvaguardas contra ataques coordinados o injustos, enmarcando el nuevo sistema de advertencias como correctivo más que punitivo.

Esa distinción importa en una plataforma donde la IA se ha convertido tanto en credencial profesional como en un lastre estilístico. En una re-publicación aparte, Elon Musk amplificó la observación de Paul Graham de que los usuarios de LinkedIn estaban editando sus historiales laborales para añadir “IA” y eliminar “DEI”. La contradicción es marcada: los usuarios pueden querer la IA en sus currículos, pero cada vez menos en la voz de las publicaciones que los rodean.

Para LinkedIn, el hito del millón de clics es evidencia del apetito por un feed más humano. Si la desaprobación colectiva puede mantenerse al ritmo de un contenido generado cada vez más pulido es la prueba más difícil.