Historia
agosto 26, 2026
La salida de OpenAI del negocio de centros de datos pone su rotación de liderazgo bajo un foco más intenso
La salida de Chris Malone llega justo cuando OpenAI está reorganizando el equipo encargado de su enorme apuesta de infraestructura. La empresa afirma que cuenta con líderes experimentados, pero la marcha alimenta preguntas sobre una creciente ola de salidas de altos cargos.
La salida de Chris Malone de OpenAI ha situado una vacante especialmente delicada en el centro de la más amplia rotación ejecutiva de la empresa: la persona encargada de supervisar la columna vertebral física de sus ambiciones en IA.
Malone, un veterano de Meta y Google, se incorporó a OpenAI a comienzos de 2025 para liderar su gigantesca expansión de centros de datos y, en un primer momento, reportaba directamente al presidente y cofundador Greg Brockman. Esa línea de reporte cambió durante una reorganización interna anterior, antes de que Malone se marchara la semana pasada.1
El momento importa. Malone llegó después del lanzamiento de Stargate, la iniciativa de centros de datos en EE. UU. de 500.000 millones de dólares respaldada por OpenAI y socios como Oracle, Nvidia, SoftBank y Microsoft. En un sector que compite por asegurarse energía, suelo y capacidad de cómputo, el directivo responsable de convertir esos planes en instalaciones operativas no es una baja cualquiera.2
La explicación de OpenAI es organizativa más que personal. La empresa dijo que había “reorganizado recientemente” su operación de infraestructura “para apoyar la escala y el ritmo de nuestro trabajo”. Añadió que cuenta con “un sólido equipo de centros de datos, con gran experiencia, con un liderazgo claro y la experiencia técnica para ejecutar nuestros planes”.2
Bajo esa estructura, Sachin Katti asumió el liderazgo del grupo, mientras que Uday Ruddarraju dirige el equipo de centros de datos, Brent Mayo gestiona la construcción y la entrega, y Spas Lazarov supervisa la ingeniería de centros de datos. El mensaje de la empresa es claro: la salida de Malone no debería descarrilar la expansión.2
Pero llega en medio de más de una docena de salidas de altos cargos este año, entre ellas el ex director de operaciones (COO) Brad Lightcap, la ex responsable de producto y negocio Fidji Simo, la directora de ingresos Denise Dresser y la responsable de ética Chloé Bakalar. Brockman ha sostenido que la intensa visibilidad de OpenAI implica que “cada salida se examina con lupa de una forma que no sucede en otros casos”.2
Eso puede ser cierto. Pero a medida que OpenAI reorganiza su maquinaria de infraestructura y, según se informa, retrasa su calendario de salida a bolsa hasta 2027, cada marcha de alto perfil da a los escépticos otro motivo para preguntarse si el liderazgo de la empresa puede seguir el ritmo de su gasto y de su escala.2