Historia
agosto 26, 2026

El papa León advierte que la IA podría convertir la innovación en colonialismo

El papa León XIV insta a los legisladores a anteponer la dignidad humana a la velocidad tecnológica, argumentando que la IA podría profundizar la dependencia global, menoscabar a los trabajadores y desestabilizar la vida familiar sin firmes salvaguardas democráticas.

El papa León XIV presenta la inteligencia artificial como algo más que un desafío técnico: según él, es una prueba moral que podría concentrar el poder en los países ricos y en los sistemas corporativos a menos que los legisladores intervengan.

Hablando el viernes en Roma ante la International Catholic Legislators Network, León instó a los funcionarios electos a elaborar políticas que sirvan a las personas en lugar de a la maquinaria de la innovación. Advirtió que el rápido desarrollo de la IA podría dejar a los países más pobres dependientes de las naciones más ricas para obtener tecnología crucial, y que la innovación podría convertirse en “otro vehículo de colonialismo ideológico o económico”.

La preocupación del papa abarca desde el equilibrio global de poder hasta la mecánica cotidiana de la vida digital. Los algoritmos, dijo, ya ejercen “una forma sutil de dominación” cuando determinan quién es visible, moldean el debate público sin rendir cuentas y sitúan la dignidad de los trabajadores por debajo de la optimización del sistema.

Su advertencia también agudizó el choque sobre la regulación. León pidió leyes sólidas, supervisión independiente, usuarios informados y gobiernos que no estén dispuestos a ceder la responsabilidad por los valores incorporados en la IA. Ese enfoque entra en tensión con el impulso del gobierno de Trump para aflojar las normas federales sobre IA después de que el presidente Donald Trump derogara la orden ejecutiva de la administración anterior en enero de 2025.

León vinculó el tema también con la vida familiar, argumentando que la IA no debe reducir las relaciones humanas a datos, exponer a los jóvenes a contenidos que distorsionen el deseo ni reforzar las presiones económicas que hacen precaria la vida familiar. En su lugar, pidió políticas que apoyen el matrimonio, a los padres y a los jóvenes.

El discurso da continuidad a una campaña centrada en la IA iniciada al comienzo de su pontificado, en medio de una división más amplia entre los optimistas tecnológicos, que subrayan la eficiencia de la automatización, y los críticos que temen la pérdida de empleos y el daño social. El consultor político Christopher Hale sostuvo que el vocabulario religioso de León puede dar a esas inquietudes una audiencia más amplia y transversal, un desafío que Silicon Valley no puede tratar fácilmente como otra contienda meramente transaccional.