Historia
agosto 28, 2026

Los robots velocistas de China baten el crono, pero aún no pueden frenar con seguridad

Los corredores humanoides de China están registrando sorprendentes tiempos en los 100 metros en los juegos de robots de Pekín, incluso superando la mejor marca humana. Sin embargo, el espectáculo también ha dejado al descubierto un fallo persistente: la velocidad está llegando más rápido que la capacidad de detenerse con seguridad.

Los velocistas humanoides de China están convirtiendo una exhibición tecnológica de Pekín en una carrera contra el récord humano. Sin embargo, sus carreras más rápidas también están revelando un problema más básico: una máquina que puede acelerar no es necesariamente una que puede detenerse.

En los Juegos Mundiales de Robots Humanoides de Pekín, los robots chinos han estado «batiendo récords deportivos humanos», incluso en los 100 metros lisos. La competición, ahora en su segundo año, ha situado las carreras junto al fútbol y el boxeo en un banco de pruebas de estilo olímpico para máquinas humanoides.

El momento más destacado llegó el martes, cuando un humanoide chino registró 8,86 segundos en 100 metros, un tiempo del que se informó que era más rápido que la mejor marca humana registrada. La carrera se presentó no simplemente como una novedad deportiva, sino como una demostración del sector robótico chino, que avanza rápidamente, en medio de su creciente rivalidad tecnológica con Estados Unidos.

El entusiasmo por celebrar la velocidad ha venido acompañado de inquietud por el control. Elon Musk amplificó una publicación sobre Lightning, el robot humanoide de Honor, del que se dijo que corrió 100 metros en 9,32 segundos. La observación más reveladora de la publicación fue que «se estrelló contra una barrera de seguridad», pero evitó un fallo catastrófico, con chispas saliendo del robot. Ese contraste —ritmo en busca de récords, frenado torpe— es la tensión central detrás del espectáculo.

Para el miércoles, otro robot velocista había batido un récord de 100 metros al concluir el evento de cinco días, tras competiciones en las que participaron más de 2.000 robots humanoides. Los Juegos han hecho imposible pasar por alto el progreso de China. También han dejado claro que el próximo referente podría tener menos que ver con recortar décimas a un sprint y más con terminarlo sin chocar contra la pared.