Historia
agosto 31, 2026
Meta cierra una laguna en sus gafas inteligentes, pero persisten los temores por la privacidad de las grabaciones
Meta ha modificado sus gafas con IA para que la grabación se detenga cuando se cubre el LED de aviso, al tiempo que promociona la luz como una salvaguarda para los transeúntes. Los críticos afirman que el parche y la campaña publicitaria no resuelven preocupaciones más profundas sobre la filmación encubierta y la privacidad de los datos.
Meta afirma que su luz de grabación es una advertencia pública significativa y está reforzando las salvaguardas del producto en torno a ella. Defensores de la privacidad, locales y litigantes ven un problema más fundamental: unas gafas diseñadas para capturar la vida cotidiana aún pueden convertir a transeúntes desprevenidos en sujetos.
La reacción negativa creció a medida que se difundían en línea videos grabados con las gafas de Meta, incluidos clips de creadores que filmaban encubiertamente o acosaban a mujeres. La empresa suspendió algunas cuentas relacionadas con el uso indebido, pero no había detectado a todos los infractores; críticos en redes sociales dieron al dispositivo el brutal apodo de «gafas de pervertido».1
La salvaguarda original de Meta desactivaba la cámara cuando el LED frontal de captura se cubría antes de que comenzara la grabación. Pero los usuarios encontraron una solución sencilla: empezar a filmar primero y luego ocultar la luz. El viernes, Alex Himel, jefe de dispositivos vestibles de Meta, dijo que la nueva actualización cierra esa brecha: «la cámara ahora dejará de funcionar si la luz se cubre durante una grabación».2
La empresa acompañó la corrección con una campaña de visibilidad en mercados donde las gafas se han vendido bien. Una valla publicitaria de Los Ángeles presenta el argumento de Meta en un lenguaje claro: «La cámara te permite capturar el momento. La luz permite que todos a tu alrededor sepan cuándo lo haces».2 El director de tecnología de Meta, Andrew Bosworth, también ha sostenido que la cámara fue diseñada para que se notara, diciendo a los usuarios que el indicador «está ahí para todos».1
Esa garantía no ha resuelto la disputa más amplia. Burning Man pidió a los asistentes de 2026 obtener consentimiento antes de filmar, mientras que el club nocturno Basement de Nueva York amplió su política de prohibición de cámaras a las gafas inteligentes y dijo que las personas que llevaran las gafas al interior podrían ser expulsadas o vetadas.1
Los críticos sostienen que el parche aborda una táctica de evasión, no los riesgos más amplios de la tecnología. Persisten las dudas sobre dispositivos modificados y coberturas menos visibles, mientras los reguladores de la UE examinan si el LED fue probado adecuadamente como salvaguarda pública. Una demanda colectiva en Estados Unidos también alega que el marketing de privacidad de Meta oculta cómo puede manejarse el metraje capturado, y advierte que personas desprevenidas pueden verse arrastradas al flujo de datos de las gafas.3