Historia
septiembre 1, 2026

Apple y OpenAI convierten una demanda por secretos comerciales en una batalla de pruebas

Apple alega que antiguos empleados llevaron tecnología confidencial a la iniciativa de hardware de OpenAI y solicita restricciones judiciales. OpenAI afirma que las acusaciones tergiversan fallos rutinarios de acceso y ha divulgado mensajes para cuestionar la versión de Apple.

Apple ve una vulneración de su tecnología confidencial y una amenaza para su futuro trabajo de hardware; OpenAI presenta el caso como un exceso basado en los propios y confusos controles de acceso de Apple. La disputa ahora va más allá de los tribunales, y cada parte defiende una versión marcadamente distinta de lo que hicieron los antiguos empleados y por qué.

La disputa comenzó con la demanda de Apple el mes pasado contra el exingeniero de iPhone Chang Liu, el exejecutivo de diseño de Apple Tang Tan y OpenAI. Apple alega que Liu y Tan llevaron información secreta sobre tecnologías, procesos y productos no lanzados para respaldar las ambiciones de hardware de OpenAI. Sus acusaciones incluyen afirmaciones de que Liu conservó una computadora de la empresa, accedió al almacenamiento de Apple después de irse, descargó archivos confidenciales y aconsejó a un colega sobre cómo evitar llamar la atención del equipo de seguridad de Apple.

El lunes, Apple intensificó la ofensiva al solicitar una medida cautelar preliminar que impediría a Liu, Tan y OpenAI acceder, adquirir, usar o divulgar el material en disputa mientras avanza el litigio. Apple también alega que Tan buscó detalles confidenciales durante entrevistas con empleados de Apple que estaban siendo reclutados para OpenAI.

OpenAI respondió no con una presentación judicial, sino con una publicación pública y una selección de iMessages y correos electrónicos. Calificó la demanda de “descuidada, agresiva y extrañamente personal”, argumentando que Apple no había desactivado el acceso de los antiguos empleados y luego intentó caracterizar el problema resultante como una conducta indebida.

La refutación central de la empresa es tajante: “La solicitud de Apple de una medida cautelar preliminar se basa en información falsa y es completamente innecesaria porque no tenemos, ni queremos, ninguno de sus secretos comerciales”. Afirma que Tan dejó claro que OpenAI “no quiere y no debe usar ninguna información confidencial de otras empresas”.

OpenAI afirma además que los abogados de Apple contactaron inicialmente a la persona equivocada después de confundir dos apellidos asiáticos, lo que socava la sugerencia de Apple de que OpenAI ignoró los intentos de contacto. Apple, por su parte, pide al tribunal que considere los presuntos archivos y la conducta de reclutamiento como un riesgo inmediato, no meramente un fallo de comunicación. La siguiente fase pondrá a prueba si las pruebas de Apple pesan más que las pruebas públicas de OpenAI.