Historia
septiembre 1, 2026

Los Juegos de Robots de China muestran una gran ventaja y tropiezos aún mayores

La competición de robots humanoides de Pekín exhibió el creciente poder de China en robótica, con carreras récord y un dominante botín de medallas. Pero los choques, incendios y tareas laborales asistidas por humanos subrayaron lo poco fiables que siguen siendo las máquinas fuera de un escenario de exhibición.

Los juegos de robots de Pekín ofrecieron dos lecturas marcadamente distintas del impulso de China por los humanoides: una formidable demostración industrial de velocidad y escala, y un recordatorio de que las máquinas espectaculares aún no son trabajadores fiables. El dominio de China era inconfundible, pero también lo eran los límites expuestos cuando los robots tuvieron que enfrentarse al mundo físico.

Los Juegos Mundiales de Robots Humanoides de cinco días, celebrados en el antiguo óvalo olímpico de patinaje de velocidad de Pekín, se ampliaron drásticamente desde su edición inaugural del año pasado. Esta vez, los humanoides corrieron, jugaron al fútbol, boxearon y levantaron pesas, mientras también intentaban trabajos más cercanos a la planta de fábrica: hacer camas, reponer estantes, entregar paquetes, doblar ropa y clavar clavos.

Las actuaciones principales fueron sorprendentes. Según informes, un humanoide corrió 100 metros en 9,39 segundos, por delante del récord de Usain Bolt de 2009, mientras otro alcanzó 2,88 metros en el salto de altura estático. Como señaló un relato, las máquinas chinas estaban «batiendo récords atléticos humanos» en Pekín, incluida la carrera de 100 metros.

Pero la misma arena ofreció una secuencia menos halagadora. Un robot fabricado por Honor perdió una pierna durante una carrera; otros tropezaron entre chispas. Un finalista golpeó una colchoneta de choque, rebotó y se incendió. En halterofilia, un robot cayó sobre la mesa de los jueces. «Los robots batían récords y se averiaban», escribió un observador.

Ese contraste es el verdadero mensaje de la competición. Las hazañas deportivas y la mejora de la destreza sugieren rápidos avances en hardware, pero varios eventos prácticos permitieron la teleoperación, con una penalización en la puntuación. Las máquinas pueden ser cada vez más capaces, pero el trabajo independiente y fiable en hogares o fábricas sigue estando lejos.

Sin embargo, China emergió como el líder indiscutible del evento. De los 666 equipos, 641 eran chinos, representando a 157 empresas y 200 universidades; AgiBot y Tien Kung dominaron el medallero, mientras que importantes contendientes estadounidenses como Tesla, Boston Dynamics y Figure estuvieron ausentes. Pekín ya ha confirmado otro medio maratón de humanoides para abril y planea un hotel operado por robots el próximo año, señales de que considera los tropiezos no como un revés, sino como parte de la carrera por liderar la industria.