Historia
septiembre 1, 2026

El Pentágono pone a trabajar a ChatGPT y Grok dentro de su perímetro de seguridad

El Pentágono ha incorporado versiones militares de ChatGPT y Grok a GenAI.mil, argumentando que una selección de herramientas aprobadas puede agilizar el trabajo rutinario y evitar los riesgos de datos que plantea la IA no autorizada.

La apuesta del Pentágono es que la IA puede eliminar fricciones de la burocracia y la planificación militares sin relajar el control sobre los datos sensibles. Su respuesta tanto a las demandas de productividad como a los temores de seguridad es un sistema seleccionado de múltiples modelos, en lugar de depender de un único proveedor comercial.

El 31 de agosto, el Departamento de Guerra añadió Grok for Government de Starshield AI y ChatGPT Mil de OpenAI a su plataforma GenAI.mil, ampliando una iniciativa puesta en marcha nueve meses antes. Desde entonces, más de 1,7 millones de los más de 3 millones de miembros del personal del departamento se han incorporado, según el departamento.

Los dos sistemas llegan tras alianzas independientes con OpenAI para su despliegue en redes clasificadas y con xAI de Elon Musk para ayudar en trabajos que involucran información controlada no clasificada. Ambas nuevas herramientas están acreditadas en el nivel de impacto cinco, lo que significa que están destinadas a material no clasificado que, no obstante, requiere salvaguardas.

Para el Pentágono, el atractivo es práctico. Grok se promociona para tareas que van desde la gestión de la cadena de suministro hasta la investigación de mercado, con espacios de trabajo personalizables, proyectos persistentes y guías reutilizables. Los funcionarios dijeron que podría aportar “ganancias inmediatas de productividad, una mayor continuidad del conocimiento y una colaboración más segura y eficiente”.

ChatGPT Mil, por su parte, está diseñado en torno a chats, archivos, proyectos y GPT personalizados. El departamento afirma que gestionará trabajo intensivo en documentos en planificación, logística, administración y políticas; cargas rutinarias que espera agilizar para que el personal pueda centrarse en tareas de la Fuerza Conjunta de mayor prioridad.

La estrategia compartida no consiste simplemente en añadir herramientas de moda. Al situar ChatGPT y Grok junto a los sistemas existentes, el Pentágono afirma que está construyendo un ecosistema de IA resiliente y reduciendo la dependencia de un solo proveedor. Esto también es un argumento de seguridad: en junio, la Agencia de Contrainteligencia y Seguridad de Defensa advirtió que la “IA en la sombra” —modelos externos no aprobados o funciones integradas no evaluadas— crea una superficie de ataque sin supervisión donde los riesgos pueden superar las salvaguardas. El mensaje del Pentágono es que el uso militar de la IA llegará de una forma u otra; la cuestión es si ocurre dentro de barreras de protección aprobadas.