Historia
septiembre 2, 2026
El acuerdo de 285 millones de dólares de GoPro orienta su lente hacia la defensa
La adquisición por parte de Starman Holding promete mantener vivas las cámaras de consumo de GoPro mientras impulsa a la empresa hacia la defensa, el gobierno, la robótica y el sector aeroespacial: un ambicioso giro tras años de presión financiera.
El nuevo propietario de GoPro presenta el acuerdo como una forma de expandir un negocio estadounidense de imagen, mientras se les asegura a los consumidores de la empresa que sus cámaras, suscripciones y soporte continuarán sin cambios. La tensión radica en si esa garantía puede coexistir con un giro más marcado hacia los mercados de defensa e industriales.
La transacción sigue a una larga caída para el pionero de las cámaras de acción, descrita como una adquisición «tras una década de declive».1 La presión financiera ya había llevado a GoPro a anunciar servicios de consultoría para defensa y el sector aeroespacial en abril; en mayo, puso en marcha el proceso de revisión estratégica que desencadenó una venta.2
El panorama cambió rápidamente en los últimos días antes del anuncio. El youtuber Mark «Markiplier» Fischbach se convirtió en el mayor accionista de GoPro, con una participación del 8,5 %, antes de que Starman Holding acordara adquirir casi toda la empresa por 285 millones de dólares en efectivo mediante una fusión que involucra a su filial Starman Optical. Los accionistas existentes conservarán el 10 % de las acciones.2
El 1 de septiembre, Starman y GoPro presentaron la fusión como algo más que un rescate para una marca de electrónica de consumo golpeada. El fundador y CEO Nick Woodman calificó a GoPro como «una empresa estadounidense líder en soluciones de imagen y óptica» que atiende necesidades de seguridad nacional relacionadas con cámaras, óptica e infraestructura de IA.2 El CEO de Starman, Charles Tebele, por su parte, afirmó que la combinación de la óptica de GoPro con la tecnología de transceptores y la fabricación estadounidense de Starman podría devolver la producción de «componentes críticos a Estados Unidos».2
Esa visión sitúa a GoPro en los sectores de defensa, gobierno, robótica y aeroespacial, junto con su negocio tradicional de cámaras de acción. Sin embargo, Woodman dijo a los empleados que la empresa operaría con normalidad hasta el cierre, previsto antes de fin de año, y que los recursos de Starman podrían ampliar los productos de consumo, el software y las suscripciones, así como nuevas categorías comerciales y de defensa. Los socios recibieron una garantía aún más directa: la línea actual seguiría en producción y el soporte al cliente no cambiaría.2
Por ahora, GoPro vende continuidad a los clientes y diversificación a los inversores. Su identidad final podría depender de cuál de las dos promesas se convierta en el negocio más grande.