Historia
septiembre 4, 2026

El repunte del empleo en agosto vuelve a poner la inflación en el punto de mira de la Fed

El informe de agosto dio a los optimistas pruebas de que el mercado laboral estadounidense sigue siendo resiliente, al tiempo que dejó a los funcionarios de la Fed y a los inversores centrados en una cuestión más difícil: si esa resiliencia mantendrá la inflación demasiado alta como para permitir tasas más bajas.

La contratación en agosto dio un giro brusco tras un verano débil: los empleadores añadieron 162.000 puestos de trabajo —muy por encima de los 53.000 que esperaban los economistas— y la tasa de desempleo se mantuvo en el 4,1%. El resultado fue el mayor aumento mensual de nóminas desde marzo, reavivando la opinión de que la economía ha evitado un deterioro significativo del mercado laboral.

Las cifras subyacentes reforzaron ese argumento. La pérdida de empleos informada inicialmente para julio fue revisada a una ganancia de 21.000, el aumento de junio se elevó a 31.000 y la encuesta de hogares mostró que el empleo aumentó en 569.000 personas, mientras 683.000 ingresaron a la fuerza laboral. Los restaurantes y bares encabezaron la contratación de agosto con 59.000 puestos, seguidos por la educación gubernamental y la manufactura. Chris Rupkey, de Fwdbonds, calificó el panorama de sencillo: «el mercado laboral está vivo y en buena forma, y genera miles de nuevos empleos».

Pero el informe también desplazó el debate de la debilidad del empleo al riesgo inflacionario. Los ingresos medios por hora aumentaron un 0,3% en agosto y un 3,1% respecto de un año antes, mientras los mercados avanzaban hacia descontar una mayor posibilidad de un aumento de un cuarto de punto en las tasas en la reunión de la Reserva Federal del 15 y 16 de septiembre. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a corto plazo subieron y los futuros de las acciones cayeron en su mayoría tras la publicación.

La siguiente etapa corresponde ahora a los informes de precios al productor y al consumidor previstos para el jueves y el viernes. Ellen Zentner, de Morgan Stanley Wealth Management, dijo que la sorpresa en las nóminas «incrementaría las preocupaciones sobre un alza de tasas», pero subrayó que la decisión depende de las lecturas de inflación. El gobernador de la Fed Christopher Waller y el gobernador Michael Barr han indicado que podrían respaldar mantener las tasas sin cambios si la inflación sigue moderándose, pero que estarían dispuestos a subirlas si no lo hace.

El presidente Donald Trump interpretó de forma distinta la misma fortaleza del empleo, celebrando una «gran cifra de empleos» mientras exigía que la Fed bajara las tasas en lugar de endurecer la política. En resumen, el repunte de agosto ha dado a los responsables de política económica evidencia tranquilizadora sobre el crecimiento, y menos margen de error en materia de precios.