Historia
septiembre 8, 2026
El acuerdo de 4.000 millones de dólares de Qualcomm con AWS pone a prueba el dominio de Nvidia en IA
Qualcomm considera a AWS un respaldo destacado a su apuesta por convertirse en un actor serio en los centros de datos, mientras Amazon obtiene otra fuente potencial de infraestructura de IA eficiente. La asociación no desplaza el dominio de Nvidia, pero intensifica la carrera por diversificar el hardware detrás del auge de la IA.
La última incursión de Qualcomm en los centros de datos comenzó con una promesa inusualmente amplia: una colaboración con Amazon que abarca “múltiples generaciones” de chips para las instalaciones de AWS, junto con trabajo en conectividad óptica de alto rendimiento.1 Las empresas también planean utilizar los servidores de IA de Amazon para acelerar el propio trabajo de diseño de chips de Qualcomm, un ciclo de retroalimentación que acerca al especialista en chips móviles al centro de la computación a hiperescala.
Los términos financieros revelan cuánto está en juego. Qualcomm emitió a Amazon warrants por 25 millones de acciones a 161,26 dólares cada una, un paquete valorado en hasta 4.000 millones de dólares. Los warrants se consolidan por etapas, vinculados a hitos comerciales y a compras de Amazon de hasta 60.000 millones de dólares en chips para servidores y tecnología relacionada de Qualcomm; vencen en septiembre de 2036.2 Las acciones de Qualcomm subieron un 4% después de que se anunciara el acuerdo.2
Para Qualcomm, el pacto se basa en una estrategia presentada en junio, cuando introdujo la CPU para centros de datos Dragonfly C1000 y dijo que Meta la utilizaría cuando comenzara la producción en 2028. La empresa apunta a 15.000 millones de dólares en ventas de centros de datos en el ejercicio fiscal 2029, apostando a que las CPU eficientes energéticamente, los chips de IA y los productos de interconexión de chips pueden conseguir trabajo de clientes ávidos de más capacidad de cómputo sin costes energéticos descontrolados.2
AWS, por su parte, obtiene opciones. La asociación se centra en la inferencia, donde la eficiencia, las redes y el ancho de banda de memoria importan tanto como la potencia bruta de entrenamiento. Qualcomm y Amazon sostienen que las crecientes cargas de trabajo de IA exigen una infraestructura que sea “segura y rentable en relación precio-rendimiento”, además de eficiente energéticamente.2
Eso representa un desafío para la fortaleza de Nvidia, aunque todavía no una brecha. Nvidia sigue dominando el mercado de GPU que impulsa los modelos de IA más grandes, mientras Intel, AMD y la propia Nvidia avanzan con más fuerza en las CPU. Bank of America espera que el mercado de CPU crezca de 27.000 millones de dólares en 2025 a 60.000 millones de dólares en 2030, una oportunidad en rápida expansión que Qualcomm ahora espera que AWS le ayude a aprovechar.2