Historia
septiembre 10, 2026
Google apuesta 15.000 millones de dólares a que Finlandia puede impulsar el auge de la IA en Europa
Google ve a Finlandia como un lugar para ampliar la computación de IA sin separar el crecimiento tecnológico del sistema energético que lo sostiene. Los líderes finlandeses y los defensores de la industria comparten ese optimismo y sostienen que la inversión puede convertir una entrada de capital en beneficios económicos y de infraestructura a más largo plazo.
El auge de Finlandia como centro de computación del norte de Europa comenzó mucho antes del último anuncio de Google. La empresa ya opera un importante centro de datos en Hamina, instalado en una fábrica de papel reconvertida y refrigerado con agua marina del golfo de Finlandia, y anunció por separado una ampliación de 1.000 millones de euros de su campus allí en 2024. Microsoft, por su parte, está desarrollando una región de nube en el sur de Finlandia y ha buscado terrenos en la costa oeste; TikTok anunció una instalación de más de 1.000 millones de euros en Kouvola como parte de su impulso por la soberanía europea de los datos.1
El miércoles, Google elevó la apuesta al afirmar que invertiría al menos 13.000 millones de euros, o cerca de 15.100 millones de dólares, en infraestructura finlandesa de IA hasta 2028. El paquete —su mayor inversión individual en Europa— abarca centros de datos, proyectos energéticos de apoyo, mejoras de la red eléctrica e iniciativas de energía renovable en cuatro ubicaciones.2
Para Google, la propuesta no consiste simplemente en más capacidad de servidores. Ruth Porat, presidenta y directora de inversiones de Alphabet y Google, dijo que la empresa combinaría su expansión técnica con «nueva capacidad energética, mejoras de la red eléctrica e iniciativas de asequibilidad energética».1 Ese enfoque importa en un continente donde el suelo disponible y la electricidad son cada vez más escasos, y donde el apetito energético de la IA se está convirtiendo en una cuestión política además de comercial.
Los defensores de Finlandia afirman que el país cuenta con los ingredientes para satisfacer esa demanda. Matti Lajunen, del bufete de abogados Hannes Snellman, describió una «enorme demanda de infraestructura de IA» y añadió que nuevos actores consultan semanalmente sobre entrar al mercado; en eventos del sector, dijo, Finlandia ha sido apodada el «Texas de Europa».1
El componente energético es central para el acuerdo. Google firmó un contrato de compra de energía a 22 años con Fortum que respalda la extensión de las operaciones de la central nuclear de Loviisa, mientras que las empresas examinarán modelos para mejorar la viabilidad económica de posibles nuevos reactores. Fortum afirmó que el acuerdo podría mantener en funcionamiento aproximadamente el 10 % del suministro eléctrico de Finlandia y ayudar a evitar mayores costes de red después de 2030.2
El primer ministro Petteri Orpo presentó la inversión como algo más que un auge de la construcción: «El valor de la economía de datos va mucho más allá de la inversión directa, al impulsar la innovación, la investigación y el desarrollo».1 La apuesta de Google es que Finlandia puede proporcionar todo ello —computación, energía y aceptación pública— a escala industrial.