Historia
septiembre 12, 2026
El avance hutí hacia Bab el-Mandeb eleva las apuestas para el transporte marítimo del mar Rojo
El avance hutí se considera tanto un revés en el campo de batalla para las fuerzas yemeníes respaldadas por Arabia Saudita como una posible amenaza para la economía mundial, aunque la reivindicación territorial más importante —el control de la isla de Perim— no ha sido verificada de forma independiente.
La presión sobre uno de los corredores marítimos más sensibles del mundo se intensificó esta semana, ya que los hutíes de Yemen respaldados por Irán supuestamente ampliaron su presencia en el mar Rojo.
El jueves, el grupo tomó Mokha, la ciudad portuaria yemení situada aproximadamente a 75 kilómetros al norte del estrecho de Bab el-Mandeb. La medida agudizó de inmediato la preocupación en Arabia Saudita y entre los observadores del transporte marítimo: Mokha brinda a los hutíes una plataforma más sólida desde la que amenazar el tráfico que se aproxima a la estrecha vía marítima que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén.
Para el viernes, varias agencias de noticias, citando fuentes del Gobierno yemení, informaron de que combatientes hutíes también habían llegado a la isla de Perim, la isla rocosa que divide el estrecho. Esa afirmación no ha sido confirmada de forma independiente, pero sus implicaciones son claras. El control cerca de Perim podría situar a los hutíes más cerca que nunca de un cuello de botella crucial para los flujos de petróleo, carga y comercio entre Europa, Oriente Medio y Asia.
Para Arabia Saudita, el avance es más que una pérdida simbólica. Hamish Kinnear, de Verisk Maplecroft, calificó la captura de Mokha de «duro golpe» y sostuvo que crea la posibilidad de «un control más estrecho sobre el cuello de botella».1 Su evaluación refleja una visión más amplia según la cual las anteriores amenazas del grupo al transporte marítimo saudí ahora podrían estar respaldadas por posiciones costeras más ventajosas.
Los analistas de energía consideran que el peligro se extiende más allá del campo de batalla yemení. Warren Patterson y Ewa Manthey, de ING, afirmaron que la infraestructura energética saudí y las exportaciones de crudo por el mar Rojo estaban «cada vez más en riesgo», mientras que los acontecimientos en Mokha habían elevado la amenaza en torno a Bab el-Mandeb. Los precios del petróleo cayeron el viernes, aunque el Brent y el West Texas Intermediate se mantuvieron cerca de los 104 y 99 dólares por barril, respectivamente, lo que subraya un mercado que aún descuenta una oferta regional frágil.
Los hechos inmediatos en Perim siguen siendo objeto de disputa. Pero la secuencia —desde la caída de Mokha hasta los informes sobre un avance hacia la isla— ha hecho más difícil desestimar una realidad: los hutíes se están acercando a una arteria marítima con consecuencias mucho más allá de Yemen.