Historia
septiembre 16, 2026
La invitación de Jensen Huang a la cena de Xi muestra que Nvidia se acerca a Trump
La Casa Blanca presenta la lista de invitados como un esfuerzo para incorporar a líderes empresariales estadounidenses a las negociaciones con China, mientras que los críticos ven la creciente cercanía de Huang con Trump como una apuesta calculada por influir en las reglas que rigen la IA y los centros de datos.
A principios de este año, Jensen Huang formó parte de un selecto grupo de directores ejecutivos que viajaron a China con el presidente Donald Trump, una señal de que el máximo responsable de Nvidia ya estaba entrando en la órbita corporativa de la administración.1
Esa relación se hizo más pública esta semana. Trump llamó a Huang mientras el responsable de Nvidia estaba en el escenario de la cumbre All-In Summit, en un momento que David Sacks difundió como «increíble». El clip también puso de relieve un rechazo compartido al alarmismo sobre la IA: Trump lo calificó de «todo un engaño» y dijo que su administración no permitiría que descarrilara el progreso.
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Ahora, la conexión está a punto de trasladarse a un entorno mucho más trascendental. Se espera que Huang asista a la cena de Estado de Trump para el presidente chino Xi Jinping en Washington la próxima semana, según una persona familiarizada con la lista privada de invitados. Se espera que la IA sea un tema central cuando los dos líderes se reúnan.1
El encuadre de la Casa Blanca es directamente transaccional. Trump ha invitado a «varios grandes líderes empresariales estadounidenses», dijo un funcionario, porque «siempre priorizará lograr buenos acuerdos para nuestro país».1 Para Nvidia, cuyos chips avanzados se encuentran en el centro de la pugna tecnológica entre Estados Unidos y China, ese acceso difícilmente podría llegar en un momento más estratégico.
Pero la imagen ha suscitado una interpretación más crítica. The Verge señaló las recientes llamadas de Huang con Trump y su esperada aparición en la cena, preguntando si se está poniendo «bastante nervioso por la regulación de la IA y los centros de datos».3 El contraste es marcado: la administración presenta la participación empresarial como una negociación nacional; los escépticos ven a una poderosa empresa de IA asegurando un asiento cerca de quienes redactan las reglas.