Historia
23 de oct de 2026
Jensen Huang ve una fiebre del oro de la IA, pero los mercados ven una trampa de deuda
Jensen Huang sostiene que los proveedores de nube de IA compiten para satisfacer una demanda abrumadora y necesitan más capital, energía e infraestructura para lograrlo. Los mercados y los financiadores del sector coinciden en que la expansión es enorme, pero temen que la deuda necesaria para financiarla pueda convertirse en el punto de ruptura del sector.
La gira europea de Jensen Huang alcanzó su momento culminante en la conferencia GTC de Nvidia en Berlín, donde los robots Microducks compartieron escenario con un mensaje mucho más trascendental: Europa necesita construir su propia infraestructura de IA. El espectáculo generó repercusión en las redes sociales, incluida una publicación que celebraba a los patos como un producto diseñado en Burdeos por Pollen Robotics y Hugging Face.
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Detrás de la novedad, el mensaje de Huang era urgente. Nvidia se ha comprometido a invertir casi 10.000 millones de dólares en empresas, universidades e instituciones de investigación europeas, al tiempo que adquiere participaciones en startups del Reino Unido y respalda iniciativas francesas. Europa, sostuvo, cuenta con la experiencia industrial para construir una economía de IA, pero primero debe asegurar la infraestructura informática y la energía necesarias para respaldarla.2
El jueves, Huang defendió con optimismo a las llamadas neoclouds, proveedores especializados que alquilan capacidad de computación para IA. «La demanda de las neoclouds está por las nubes», afirmó, y calificó sus capacidades de «extraordinarias».3 Su diagnóstico no era una escasez de clientes, sino de financiación: a medida que la demanda de IA se extiende por todos los sectores, «hay escasez de capital».
Ahí es precisamente donde los inversores ven peligro en lugar de oportunidad. CoreWeave —una de las mayores neoclouds cotizadas y cliente de Nvidia, además de participada por la compañía— había acumulado 35.600 millones de dólares en deuda hasta junio para financiar su expansión, según documentos regulatorios. Sus acciones habían caído un 50 % en seis meses, mientras HSBC y Bernstein emitían evaluaciones negativas; otras acciones de neoclouds también bajaron.3
El ánimo en el recinto de la conferencia era más cauteloso que la retórica de Huang. Un ejecutivo de infraestructura de IA dijo que la escala de las empresas sin calificaciones crediticias estaba «asustando al mercado», mientras que un ejecutivo de financiación advirtió que el capital se convertiría «muy pronto» en el cuello de botella.4
Huang insiste en que la brecha de financiación se cerrará, argumentando que el hardware de Nvidia se está convirtiendo en un activo duradero y productivo que los prestamistas pueden financiar. Sin embargo, los inversores exigen pruebas de que un auge de infraestructura construido sobre enormes préstamos puede generar rentabilidades antes de que venzan las facturas.3