Historia
29 de oct de 2026
La ofensiva de Malasia contra los chips de IA revela una presunta red de reexportación
Malasia presenta la incautación como una acción de cumplimiento contra un sindicato que explota sus rutas comerciales, mientras que los controles más amplios reflejan el empeño de Washington por impedir que chips avanzados de origen estadounidense lleguen a China a través de terceros países.
El departamento de aduanas de Malasia informó el miércoles que había incautado 30 servidores equipados con chips avanzados de IA, ante la sospecha de una infracción de los controles de exportación y de un esfuerzo más amplio por utilizar el país como punto de tránsito para envíos posteriores a otros lugares de Asia.1
El caso se desarrolla a la sombra del régimen de permisos de Malasia, introducido el año pasado para la exportación, el tránsito y el transbordo de chips de IA de alto rendimiento de origen estadounidense. Las normas siguieron a la presión de Washington, que ha intentado bloquear el acceso de China a semiconductores de vanguardia por preocupaciones sobre las capacidades de IA y militares de Pekín.2
Funcionarios de aduanas afirman que el último envío fue interceptado el 15 de octubre en la zona de libre comercio del principal aeropuerto de Malasia. Valorados en unos 50 millones de ringgit, o 12,2 millones de dólares, los servidores habían llegado de un país asiático y fueron declarados como componentes eléctricos, dijo la directora de aduanas aeroportuarias, Aspalila Ag Tuah. Los investigadores creen que las mercancías iban a ser reexportadas a otro destino asiático sin el permiso necesario.2
La acusación central de las autoridades no es simplemente un incumplimiento documental, sino una estrategia deliberada de tránsito. «El sindicato está utilizando Malasia como destino de tránsito para garantizar que no se impongan restricciones mientras los servidores son exportados al siguiente destino», indicó el departamento de aduanas.2
La intercepción del 15 de octubre no fue la primera señal de alerta. Aspalila dijo que se creía que estaba vinculada a un grupo detrás de cinco intentos de contrabando, incluida una incautación en junio de 72 servidores que transportaban chips avanzados de IA en la misma zona de libre comercio aeroportuaria. Una empresa malasia que facilitó el último envío ha sido citada para colaborar con la investigación, mientras los funcionarios han retenido información sobre el origen de los chips y su destino final.2