Historia
3 de nov de 2026

Friedman afirma que la IA podría reescribir la competencia entre Estados Unidos y China

El argumento de Friedman es que la IA no es simplemente otro ámbito de rivalidad entre Estados Unidos y China: podría cambiar los fundamentos económicos y militares sobre los que se libra esa rivalidad.

La advertencia parte de una premisa sencilla: la inteligencia artificial puede convertirse en una fuerza que reformule la competencia entre Washington y Pekín, en lugar de ser simplemente otra tecnología que cada parte busca dominar.

Al principio, la atención se centra en la magnitud del cambio. Un relato enmarca el momento como «La era de la inteligencia artificial: las relaciones entre Estados Unidos y China traerán cambios importantes». La formulación presenta la IA como un punto de inflexión en la propia relación, no como una disputa política marginal ni como una carrera definida de forma estrecha por un mejor software.

La siguiente etapa del argumento pasa a lo que está en juego en el plano material. Friedman considera que la IA afectará la producción industrial y el poder exportador —ámbitos que durante mucho tiempo han sustentado la competencia estratégica entre los dos países—. Según esa interpretación, la capacidad tecnológica podría influir no solo en lo que cada país inventa, sino también en la eficiencia con la que fabrica bienes y en la fuerza con la que compite en los mercados globales.

Por último, la rivalidad llega al poder militar. El segundo relato declara de manera similar que «La era de la IA traerá cambios importantes a las relaciones entre Estados Unidos y China». Su énfasis coincide con la advertencia más amplia: las consecuencias de la IA pueden extenderse desde la planta de producción hasta el campo de batalla.

No hay una visión política contrapuesta en el material proporcionado. En cambio, las fuentes convergen en la tesis central de Friedman —que los pilares conocidos de la competencia entre Estados Unidos y China probablemente serán modificados por la IA, y que los responsables políticos tendrán que enfrentarse a una rivalidad cuyas reglas todavía se están escribiendo—.